Reaviva la llama del deseo

En muchas parejas, tras un tiempo de relación, es probable que se produzca una disminución del deseo sexual. ¿Qué podemos hacer para reavivarlo?

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chica en la cama con pétalos de rosa

La llama de la pasión y el deseo puede llegar a apagarse. Las relaciones sexuales en pareja no suelen tener una constancia invariable. Hay períodos en los que son más intensas y frecuentes y otros en los que menos. En general, al inicio de la relación este tipo de contacto es mucho más explosivo en todos los sentidos. Esto se puede explicar debido a la novedad, las ganas por vivir distintas experiencias, etc. Sin embargo, conforme pasa el tiempo, el sexo tiende a disminuir y a perder intensidad.

Si esto es temporal, es decir, si hay períodos en los que esa intensidad disminuye, pero en otros se recupera, no tenemos de qué preocuparnos, ya que es difícil, con las vidas que llevamos, mantener un ritmo constante. A veces, por preocupaciones laborales o familiares del día a día, no pensamos siquiera en el sexo, pero una vez que dichas preocupaciones desaparecen, se recupera el ritmo sexual.

¿Por qué puede disminuir el deseo?

Además de las preocupaciones mencionadas, el deseo puede disminuir cuando la mujer se queda embarazada, y/o cuando empiezan a llegar los hijos.

También factores como el estrés, sintomatología depresiva o ansiosa pueden afectar en la apetencia de las relaciones sexuales.

Asimismo, la dieta y el ejercicio físico que realicemos también puede influir, ya que si nos sentimos pesados, la probabilidad de que queramos intimar se va a ver mucho más reducida que si llevamos una alimentación sana que nos permita sentirnos ligeros. La dieta que sigamos suele influir en nuestro aspecto físico y podremos considerarnos más o menos atractivos, lo cual también influye a la hora de rehuir las relaciones sexuales. Si no te sientes lo suficientemente atractivo, pensarás que tampoco se lo resultarás a tu pareja, lo que provocará que tu deseo disminuya.

Por último, la rutina es lo que más daño hace a nuestro deseo. Suele ser el factor clave para que nuestra llama disminuya. Hacer siempre lo mismo, de la misma forma, en el mismo lugar… termina por cansarnos y dejar de llamar nuestra atención. chica durmiendo en el sofá

¿Cómo podemos reavivar la llama?
  • No olvides los preliminares. Puedes convertir el cuerpo de tu pareja en una aventura. Imagina que es un mapa y que puedes encontrar en él distintos tesoros (zonas erógenas que estimular).
  • Dile lo que te gusta, lo que te apetece hacer o que te haga en ese momento. Sin miedo, sin vergüenza. Se pueden recordar momentos del pasado en los que hacíais cosas que te hacían disfrutar y que últimamente no lleváis a cabo.
  • Habla de sexo, ya sea con tu pareja o con otra persona. Es una forma de despertar el deseo.
  • Lee libros eróticos, ve películas llenas de sensualidad (no tienen por qué ser necesariamente películas porno y es una actividad que podéis hacer en pareja), etc. Esto puede despertar la imaginación, dando ideas nuevas para poner en marcha o animar a realizar fantasías sexuales que aún no se han llevado a cabo.
  • Rompe la monotonía. Podéis daros un baño en pareja, hacer el amor en una parte de la casa diferente a la habitual (que suele ser la cama), daros una escapadita romántica…
  • Recrea momentos. Podéis simular que estáis al inicio de la relación y “crear” un escenario similar a alguno que recordéis de los primeros momentos.
  • Juega. El sexo es una actividad para pasarlo bien y en la que se pueden añadir juegos para darle “otro toque”. Hay distintos juegos eróticos que podéis utilizar para este fin, ya sean juegos de dados, de mesa, de disfraces…
  • Sorprende a tu pareja. Hazle un regalo, un masaje, una cena especial…, algo fuera de lo habitual que no se espere puede despertar ese “deseo dormido”.
  • Haz cumplidos a tu pareja. Dile qué te gusta de ella, qué te atrae; de esta forma harás que tu pareja se sienta objeto de deseo y que, a su vez, te desee.

Como en otras muchas circunstancias que se dan en pareja, no hay que olvidar que la comunicación es fundamental para superar los obstáculos que puedan aparecer. Es importante que ésta sea fluida, de confianza y afectiva para transmitir lo que sentimos y lo que nos preocupa acerca del momento que estamos atravesando. De esta forma fomentaremos la comprensión en el otro, un diálogo efectivo y una solución de mutuo acuerdo.

Aunque parezca obvio, es necesario hacer hincapié en que una relación de pareja es algo construido por y para dos, por lo que ambos miembros tienen que ser partícipes de la misma.

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Me llamo María Villegas y soy licenciada en Psicología por la Universidad de Sevilla, colegiada M-32450. Tengo el Máster en Psicología General Sanitaria y un Experto en Sexualidad. Ejerzo como psicóloga on-line, y estoy en continua formación. Soy una enamorada de mi profesión, en cada una de sus áreas y facetas, y de otras tantas cosas de la vida. Si tienes alguna duda o preocupación, no dudes en contactar conmigo.

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