El sueño es un proceso fisiológico natural que se da en nuestro organismo en un ciclo aproximado de 24 horas. La hormona encargada de este proceso es la melatonina, la cual se encarga de regular el ciclo diario del sueño. La melatonina es inhibida por la luz y estimulada por la oscuridad. Por eso, lo habitual es que durante el día, si hemos descansado, estemos despejados y conforme va anocheciendo nos vaya entrando sueño.
Tener un sueño reparador y, por tanto, encontrarnos descansados/as por la mañana es fundamental para nuestro bienestar físico y emocional. Un sueño adecuado nos ayuda a hacer frente al día a día, a sentirnos «recargados/as» y a tener un mejor estado anímico. A su vez, nos ayuda a tener unos niveles más bajos de estrés y ansiedad.
