En estas fechas tan cercanas a la Navidad, parece que empezamos a concienciarnos de que nos esperan unas “buenas comilonas”. Pero, ¿por qué comemos más en los días señalados de esta festividad que en otros días del año?
En general, en los países desarrollados, la comida ha pasado de ser una necesidad meramente fisiológica a formar parte también de nuestro ámbito social. Comiendo podemos perseguir el fin de agradar a otras personas que nos preparan la comida esperando que la disfrutemos. Además de esto, muchas de nuestras relaciones sociales giran en torno a la comida, ya que quedamos con nuestros amigos para comer por ahí, por ejemplo.
