Las fantasías sexuales son representaciones mentales eróticas que generamos. Tanto hombres como mujeres las tenemos.
Las fantasías sexuales forman parte de la sexualidad humana por lo que no hay que negarlas, ni tenerles miedo, sino ajustarlas para que nos generen satisfacción. Tener fantasías sexuales no significa que estemos insatisfechos con nuestra sexualidad. De hecho, en casos de bajo deseo sexual pueden ser de gran ayuda para incentivarlo.
Por tanto, las fantasías sexuales suelen ayudar a nuestra sexualidad, sin embargo, en algunas ocasiones, algunas personas piensan que lo que imaginan no es normal, puede ser insano, desconocen de dónde surge, piensan que tener una fantasía sexual conduce a practicarla, sobre todo, cuando la fantasía puede ser moralmente cuestionable por la sociedad.
